Gracias a la cesión de un local de Montse Masó la serie cuenta con un plató en Mataró con tres decorados: los interiores del despacho de Diego Destrosa, de la mansión de Confederación Mendizábal y de la oficina de policía, construidos por el maestro Manel Alcántara.

Todos los interiores de estas localizaciones se han rodado en este plató.

La serie cuenta con un plató en Mataró con tres decorados”

El director Franc Sellers dibujó antes del rodaje a la mayor parte de los personajes tal y como los había imaginado mientras escribía el guión, y después buscó los actores que encajaran en el perfil y, además, a poder ser, que se parecieran a sus dibujos.

Una vez escogidos los actores el director volvió a dibujar a los personajes para que se parecieran a los actores

Por otra parte, Franc escribió el guión de los trece capítulos en sólo trece semanas, uno por semana y prácticamente sin hacer ninguna corrección.

El director Franc Sellers dibujó antes del rodaje a la mayor parte de los personajes tal y como los había imaginado”

Todas las botellas de bebidas que aparecen en la serie son inventadas exclusivamente para el rodaje, con etiquetas y marcas de Las Maracas; en total se fabricaron y diseñaron una treintena, así cómo billetes, matrículas para los coches, un talonario de cheques, un coche de policía, placas y uniformes del cuerpo de policía, un taxi y hasta una bandera de este país imaginario de la República de las Maracas.

En total se fabricaron y diseñaron una treintena botellas, así cómo billetes, matrículas para los coches, un talonario de cheques, un coche de policía…”

Con un presupuesto cero el atrezzo se conseguía muchas veces con grandes dosis de imaginación. Un ejemplo de ello se dio en una escena del Centro Comercial Puerta del Este donde aparecen dos coches de policía con las luces de las sirenas encendidas.

El de las dos luces azules funcionaba con unas rudimentarias linternas intermitentes con dinamo, dentro de unos cuencos azulados para simular el color de la sirena de un coche de policía.

De esta manera, antes de iniciar cada toma dos personas del equipo debían de darle vueltas a la dinamo el mayor tiempo posible −puesto que la escena era un diálogo bastante largo− para que no se apagaran antes de terminar la toma.

Además, cuando el director daba orden de iniciar la grabación, uno de los dos ayudantes debía correr para ponerse detrás del coche de policía rojo, cuya sirena era una luz de bombilla normal, y durante toda la toma, escondido, tenía que abrir y cerrar el interruptor de la bombilla para simular la luz intermitente de la sirena del otro coche.

El resultado fue satisfactorio y en la escena el efecto de los dos vehículos policiales queda muy bien y muy real.

Con un presupuesto cero el atrezzo se conseguía muchas veces con grandes dosis de imaginación”

Las matrículas de los vehículos que salían en escena se taparon con matrículas inventadas de Las Maracas. El problema es que en alguna ocasión, en un primer momento, nos olvidábamos de sacar la matrícula de atrezzo. Pero el caso más espectacular fue el del coche de la actriz Lolet Comas, que hizo de taxista y su coche se utilizó para hacer de taxi de Las Maracas.

El rodaje era de noche y al acabar le sacamos el atrezzo de taxi a su vehículo pero, con la oscuridad, el cansancio y el estrés de recoger todo el equipo, nos olvidamos de sacarle la matricula. De esta manera la actriz se fue a su casa circulando por carretera con la matrícula maraquiana.

Al día siguiente, la actriz se dirigió con su coche a un centro comercial para hacer la compra con la matrícula de Las Maracas y no fue hasta que, al terminar la compra y cargarla en su coche, se percató que todavía llevaba la matrícula del rodaje. Por suerte no se cruzó con ningún policía de tráfico durante todo este tiempo, y todo quedó en una anécdota más de la serie.

De esta manera la actriz se fue a su casa circulando por carretera con la matrícula maraquiana”

A Manel Alcántara, (Juan Cigarra), le comunicaron que tenían que operarlo sólo una semana antes de acabar su rodaje, lo que suponía que perdería la barba imprescindible para su papel; por ello, los últimos planos de este actor se tuvieron que filmar en muy poco tiempo y con gran rapidez debido a este contratiempo.

los últimos planos de este actor se tuvieron que filmar en muy poco tiempo y con gran rapidez debido a este contratiempo”

Para la escena de la limonada con Eminencia (Marià Manzanares), el actor que interpreta Jerónimo Graco (Jordi París) consiguió vomitar de verdad varias veces para hacer la escena más real.

Pero finalmente, dado a un cambio del equipo de cámara, la escena se tuvo que repetir y esta vez el director decidió prescindir de la vomitera que finalmente no aparece en la escena.

el actor que interpreta Jerónimo Graco (Jordi París) consiguió vomitar de verdad varias veces para hacer la escena más real”

En el rodaje del 30 de diciembre de 2013 en el bar El Casal de Mataró donde se gravaron todas las escenas del Tocino bebedor, Montse Masó (Claridad Istriada), tuvo que actuar de riguroso verano, con sandalias y camiseta de tirantes puesto que Las Maracas es un país tropical, por lo que estuvo dos semanas resfriada perdiendo incluso la voz durante varios días.

Montse Masó (Claridad Istriada), tuvo que actuar de riguroso verano… por lo que estuvo dos semanas resfriada perdiendo incluso la voz durante varios días”

En una de las escenas de la taberna El Tocino Bebedor, Montse Masó tenía que romper una botella en la cabeza del actor Quim Mayor (Pero Grullo). Para ello tuvimos que utilizar una botella de efectos especiales para simular el botellazo. Disponíamos de dos unidades por si fueran necesarias dos tomas para realizar el acting.

Pero antes del rodaje una botella se rompió accidentalmente y la actriz Montse Masó tuvo tan sólo una oportunidad para realizar la secuencia correctamente; pero todo fue muy bien y finalmente efectuó el golpe con total acierto; fue una suerte que saliera a la primera porqué no había más botellas para aplastar en la preciada cabeza del actor Quim Mayor.

Para ello tuvimos que utilizar una botella de efectos especiales para simular el botellazo”

El rodaje del domingo 23 de febrero de 2014, escena del tanatorio con el cadáver de Ulises Destrosa, no se pudo gravar con el actor Francesc Jordán que interpreta este personaje, porqué no estaba disponible.

Para no perder la fecha de rodaje, el actor Jordi París (Jerónimo Graco) hizo de cadáver y así los pies que se asoman por la sábana son en realidad los de este actor, que casualmente repitió de cadáver en una escena del patio de la prisión.

Jordi París, de nuevo para no perder un día de rodaje, también tuvo que hacer de Lívia, papel interpretado por Laura Oliver, en una escena conduciendo un coche de noche, para la cual tuvo que ponerse una peluca simulando ser la bella Lívia.

Jordi París tuvo que hacer de Lívia, papel interpretado por Laura Oliver, escena para la cual tuvo que ponerse una peluca simulando ser la bella Lívia”

En la complicada escena de la lucha entre Eugen Doriel y Jerónimo Graco, rodada el 15 de marzo de 2014, Graco en un momento de la acción cae al suelo aunque por cámara sólo aparecen los pies, lo que puede hacer pensar al espectador que había un colchón de protección; pero en realidad el actor tuvo que caer encima del duro cemento del suelo del callejón donde se grababa la escena, aunque afortunadamente no sufrió ningún daño.

El actor Frank Díaz, interpretando a Clinton, también se jugó el físico en una escena de acción en el Centro Comercial Puerta del Este, lanzándose encima de un coche y cayendo posteriormente al suelo sin ningún tipo de protección.

El actor Frank Díaz, interpretando a Clinton, también se jugó el físico en una escena de acción en el Centro Comercial Puerta del Este”

En uno de los rodajes uno de los actores entró en casa del director, Franc Sellers, donde también guardábamos todo el material, a cambiarse de vestuario antes de ir hacia la localización.

Pero en el momento de marcharnos nos olvidamos que el actor estaba en el lavabo cambiándose y cuándo ya estábamos conduciendo nos dimos cuenta que nos lo habíamos dejado con el estrés de recoger el material y de no olvidarnos nada. Inmediatamente un coche tuvo que dar marcha atrás para ir a buscarlo.

Pero en el momento de marcharnos nos olvidamos que el actor estaba en el lavabo cambiándose”

El actor Manel Alcántara (Juan Cigarra) que también es el decorador que nos hizo los platós, era conocido de Montse Masó (Claridad Istriada) y de Marià Manzanares (Eminencia).

Para su papel necesitábamos a una persona con un look muy concreto, que se pareciera al dibujo que había hecho Franc y sobre todo con barba, y él cumplía todos los requisitos; por ello, antes de empezar la serie Marià sugirió a Montse que se lo ofrecieran a él y lo llamaron; pero Manel dijo que se había afeitado la barba precisamente ese mismo día, y fue descartado. Pero pasó casi un año y el rodaje de aquel personaje no se había iniciado todavía por varios retrasos.

Entonces, casualmente se enteró de un rodaje para el que necesitaban a un personaje con barba y al informarse vio que todo aquello le sonaba de algo. Finalmente llamó a Montse y le explicó que, casualmente, le habían ofrecido de nuevo el papel un año después y que esta vez, por supuesto, lo había aceptado.

Finalmente llamó a Montse y le explicó que, casualmente, le habían ofrecido de nuevo el papel un año después y que esta vez, por supuesto, lo había aceptado”

Todo el rodaje del aparcamiento del Centro Comercial Puerta del Este se planeó hacer en cuatro días en el aparcamiento de un restaurante de Sant Andreu de Llavaneras.

Pero la anécdota en este caso se produjo cuando, antes de los dos últimos días, al estar ya fuera del horario de verano del restaurante, nos comunicaron que sólo se podría grabar los viernes hasta las 20.45, hora prevista de la llegada de los autocares de los clientes que asistían al restaurante.

Cómo la escena tenía que transcurrir de noche, no podíamos empezar antes de las 20h, con lo cual estos dos rodajes, difíciles de rodar porqué además incluían la escena de un atropello, se tuvieron que realizar en un tiempo record de tan sólo treinta minutos cada día. Y el resultado podemos decir que fue muy bueno, a pesar de ello.

con lo cual estos dos rodajes, difíciles de rodar porqué además incluían la escena de un atropello, se tuvieron que realizar en un tiempo record”